Avanza la restauración del elefante de la necrópolis de Carmona (Sevilla), sobre el que hay "sospechas de su originalidad"

El director del Conjunto Arqueológico de Carmona, José Ildefonso Ruiz, ha transmitido al delegado de que la escultura muestra una evidente disgregación de los morteros usados para adherir las patas delanteras y completar las traseras, cuya sustitución se realizará en esta intervención, "y de cuya originalidad hay sospechas fundadas", según ha informado en un comunicado la Delegación de Gobierno de la Junta de Andalucía en Sevilla.

Dichas sospechas provienen de que la escultura carecía de las extremidades en el momento de su descubrimiento, lo que por otra parte, recalca el director, ha demostrado el informe de la excavación firmado por Manuel Fernández López en 1905, donde se advierte de la localización de la escultura en el pozo de la tumba, pero nada refiere a que se encontraran fragmentos de las mismas.
Además, sobre el criterio que han adoptado los técnicos del Conjunto Arqueológico de Carmona en esta restauración, el delegado de Cultura ha coincidido en que consiste en intervenir lo menos posible en la escultura, y mantener los fragmentos actualmente usados como patas porque forman parte de la imagen historiográfica de la pieza, de manera que la intervención se centrará exclusivamente en resanar los morteros que han perdido la capacidad de adherencia y sustituirlos por otros con igual proporción de cal y arena.


Una vez que hayan concluido los trabajos de restauración, la escultura del elefante volverá al mismo emplazamiento de la sala de exposiciones del conjunto arqueológico. La escultura fue hallada por los arqueólogos Juan Fernández López y Jorge Bonsor en las excavaciones que llevaban a cabo en 1886, durante la exploración del pozo de uno de los monumentos funerarios más relevantes de la Necrópolis romana de Carmona, y del que posteriormente recibió su nombre.

Fueron estos dos arqueólogos quienes la colocaron en el podio existente en el nicho o 'loculus' que flanquea el pasillo de acceso a la cámara principal de la tumba, que contiene una estancia con 'triclinio' o lecho en el que recostarse para el desarrollo de banquetes funerarios. Allí estuvo ubicada la escultura hasta el año 2003, fecha de la que data la última intervención de mantenimiento y su traslado al Museo del Conjunto Arqueológico de Carmona, para formar parte de su colección. Para ello fue necesario desmembrar las patas del 'proboscídeo' para su traslado y recolocación mediante un nuevo mortero de cal y arena sobre una montura que la beneficia de una mayor estabilidad y le facilita una mejor exhibición al público.

Transcurridos quince años, resultaba necesario emprender nuevos trabajos de conservación, por lo que a requerimiento de la dirección del Conjunto Arqueológico de Carmona, la Comisión Provincial de Patrimonio aprobó la restauración de la escultura del elefante el pasado 4 de julio, y ahora el delegado territorial de Cultura, Turismo y Deporte, José Manuel Girela, ha realizado una visita al conjunto monumental para interesarse por el estado actual de los trabajos de restauración.

Fuente: 20minutos.es | 21 de agosto de 2018

El Abric Romaní se adentra en la reconstrucción de la vida de los neandertales de hace 60.000 años

Arqueólogos y estudiantes trabajando en el Abric Romaní (Mar Martí / ACN)

Una cuarentena de estudiantes e investigadores de diferentes universidades de todo el mundo están trabajando intensamente en la 36.ª campaña de excavaciones en el Abric Romaní de Capellades (Anoia, Barcelona) con el objetivo de averiguar cómo vivían las comunidades de neandertales hace 60.000 años.

Los investigadores esperan encontrar restos de animales –sobre todo de ciervo y caballo-, hogares y herramientas de piedra y de madera. En los 109 años de historia de excavaciones en el Abric Romaní no se han encontrado nunca restos de neandertales y Carbonell ve muy difícil que eso pase, ya que el yacimiento de Capellades se usaba por la vida doméstica y no como lugar de entierro.
El Abric Romaní es una gruta que se abre dentro del riscal del Capelló, en Capellades, a la comarca de la Anoia (Barcelona). Se trata de un yacimiento arqueológico del paleolítico que se encuentra en proceso de excavación en varias campañas dirigidas por el arqueólogo y exdirector del Instituto Català de Paleoecologia Humana y Evolución Social (IPHES), Eudald Carbonell.

El arqueólogo Eudald Carbonell junto a otro investigador perforando el nivel R (Mar Martí / ACN)

En la campaña de verano de este 2018, que finaliza el 31 de agosto, los arqueólogos han empezado un nuevo nivel de excavación, el R, de hace unos 60.000 años de antigüedad. El objetivo de los investigadores es seguir profundizando en el conocimiento de los asentamientos neandertales y de cómo eran sus modelos de conducta.

De hecho, en una entrevista a la agencia ACN, Eudald Carbonell ha relatado que “Los niveles de hace 60.000 años son muy interesantes, ya que permiten conocer como en ningún otro lugar del mundo como vivían los neandertales”. “Hemos encontrado muchos hogares, herramientas y restos de animales, de manera que nos permite describir cómo vivían los clanes de neandertales en esta zona hace entre 40.000 y 70.000 años”, ha detallado Carbonell.

Excavaciones en el Abric Romaní de Capellades (Mar Martí / ACN)

El codirector de las excavaciones ha explicado que desde hace unos años en Capellades se encuentra información “repetida” a los diferentes niveles, pero eso hace que “A nivel mundial los datos que recogemos sean muy potentes porque aquello que no podemos contrastar un año lo podemos hacer el año siguiente”. “El Abric Romaní permite documentar con exactitud cómo eran los grupos que ocupaban estos espacios -normalmente de entre 6 y 12 personas-, donde dormían, cuáles eran sus hábitos, como hacían el fuego, entre otros”, ha especificado Carbonell.

La mandíbula de un ciervo encontrada en el Abric Romaní (Mar Martí / ACN)

Aunque la campaña de excavaciones de este año se inició a principios de agosto, hasta ahora las tareas que han hecho los arqueólogos se han centrado a limpiar todos los sedimentos del nivel R, que, según Carbonell, son estériles. De hecho, la excavación del nivel R se podría alargar durante dos o tres años. Carbonell, sin embargo, ha dicho que en este nuevo nivel esperan encontrar restos de animales -sobre todo ciervos y caballos-, así como también hogares y herramientas de piedra y de madera. Carbonell ha explicado que el Abric Romaní es especialmente prolífico en las herramientas de madera, que por las características del yacimiento se conservan en muy buenas condiciones.

Sin restos de neandertales

A pesar de la larga historia en la excavación del Abric, hasta ahora los investigadores no han encontrado nunca restos de neandertal. Uno de los argumentos que explica este hecho es que en los campamentos de estas características los neandertales no enterraban a sus muertos. Aunque lo ve “muy poco probable”, Carbonell no descarta que en un posterior nivel de excavación los neandertales “abandonen la ocupación doméstica y hagan algún tipo de entierro”.
Ahora mismo las excavaciones en el Abric Romaní se encuentran a los 12 metros de profundidad y, según varios sondeos que se han hecho, todavía hay 40 metros más para excavar. Eso hace, según Carbonell, que los expertos todavía puedan trabajar en este yacimiento “un centenar de años más si hay interés”.


Uno de los investigadores limpia restos de animales localizados en el Abric Romaní de Capellades (Mar Martí / ACN)

El Museo del Neandertal, el gran reto pendiente

Uno de los grandes retos pendientes del equipo de investigadores que dirige Eudald Carbonell es hacer realidad el Museo del Neandertal. De hecho, hace más de siete años que se empezaron a dar los primeros pasos para construir el Museo del Neandertal en Capellades, pero la crisis económica frenó el proyecto y lo dejó en un cajón. Con el tiempo, el proyecto del museo se ha ido reformulando y la idea de que actualmente tiene Eudald Carbonell en la cabeza es la de dedicarlo a la alimentación neandertal. A pesar de tener definido el proyecto, Carbonell ha lamentado que no se haya hecho todavía realidad. De hecho, a estas alturas el proyecto no tiene fecha ni presupuesto asignado.

Fuente: lavanguardia.com | 22 de agosto de 2018

Descubren una inscripción funeraria en bronce única en Hispania en Baelo Claudia (Tarifa, Cádiz)

Foto: El consejero de Cultura, con personal del conjunto arqueológico de Baelo Claudia, junto a los últimos hallazgos.


Junia Rufina fue una mujer muy poderosa. No necesitó ser madre o mujer de ningún romano. Fue por méritos propios. Su espectacular tumba en el yacimiento de Baelo Claudia (Tarifa, Cádiz) solo habla de ella. En honor a esta noble romana se levantó un excepcional mausoleo con inscripciones de bronce y los mejores mármoles. Debió impactar al que lo viese en pie, allá por el II siglo de nuestra era, y 1.800 años después vuelve a sobrecoger. Si Junia quiso dejar clara su importancia, lo consiguió con creces. Su sepulcro se ha convertido ahora en uno de los hallazgos más sobresalientes de la Hispania romana por ser la única tumba dedicada a una mujer por sí misma y por conservar la inscripciones original en bronce con la que fue concebida.

El singular descubrimiento se produjo el pasado 4 de junio, en el transcurso de unas excavaciones en la necrópolis de Baelo Claudia (ciudad romana desde el siglo II a.C.), y ha sido presentado la mañana de este viernes. “Es espectacular, un hallazgo excepcional”, reconoce Fernando Prados (izquierda), director del proyecto investigador y profesor de Arqueología de la Universidad de Alicante. “Es una prueba del poder femenino en la época”, tal y como ha resumido el consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Miguel Ángel Vázquez, en la presentación. El propio estado de conservación de la inscripción de bronce la convierte en un hallazgo romano inédito en España.

La tumba de Junia Rufina se encontraba en el punto más cercano a la puerta de la ciudad, un lugar reservado para el enterramiento de las personas más destacadas. Allí mismo apareció hace dos décadas una importante escultura femenina togada desconocida que no conservaba la cabeza y que hoy se expone en el museo del Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia (derecha), tal y como reconoce Iván García, arqueólogo del espacio. Los investigadores -integrados también por las universidades de Granada, Murcia y Madrid- albergaban esperanzas de encontrar algo destacado, pero el hallazgo ha superado sus expectativas.

Ahora han podido poner nombre a esa escultura aparecida hace 20 años. “Ha sido una sorpresa. La tumba más cercana a la puerta, la más grande e importante y de una mujer”, añade Prados. No es la primera vez que en España aparece un enterramiento romano dedicado a al sexo femenino, pero en esta ocasión ha sido distinto. “Normalmente, hacen referencia a que era mujer o madre de alguien, en este caso no. Era una mujer importante por sí misma”, detalla el profesor de Arqueología. García añade: “Es el primer monumento en Hispania cuya promotora es una mujer y con este tamaño”.
“Para los dioses Manes de Junia Rufina, hija de Marco”, reza en la lápida, encontrada con letras de bronce engastadas y siguiendo la pauta habitual de las inscripciones funerarias romanas. Y precisamente la conservación de estos caracteres es otra de las causas de la excepcionalidad del hallazgo. El uso del metal para la realización de las inscripciones era común en tiempos romanos.

Sin embargo, no es nada usual que esta técnica llegue intacta hasta nuestros días. “No hay ninguna pieza en la que tengamos un epígrafe con letras de bronce completo. La gente los solía expoliar. Normalmente se conserva solo la huella, pero en este caso no, está completo. Entre letra y letra se conservan hasta las interpunciones (caracteres a modo de puntos que se insertaban entre algunas letras)”, explica Prados en referencia a un hallazgo único en la antigua Hispania hasta ahora.


El motivo de este extraordinario estado de conservación radica en un hecho catastrófico que destruyó la ciudad de Baelo Claudia en torno al siglo IV de nuestra era. “Un terremoto dejó todo sepultado, como una pequeña Pompeya, y se quedó así hasta hoy. Es una suerte, la gente solía expoliar en tiempos de necesidad”, reconoce el director de la investigación. El temblor hizo que la losa con la inscripción cayese bocabajo sobre el pavimento de la necrópolis. Los arqueólogos han localizado incluso monedas del 340 d.C. que, al caer, quedaron atrapadas entre el suelo y la inscripción.
En las excavaciones han aparecido más piezas que muestran la grandiosidad del monumento funerario. Además de la inscripción en bronce y la escultura ya localizada anteriormente, los arqueólogos han localizado piezas de mármol de importadas. “Se trata de un conjunto de gran monumentalidad, donde han aparecido columnas y capiteles corintios y otros elementos decorativos de un sepulcro que refleja el esplendor y la brillantez artística de esta ciudad hispanorromana”, explica el consejero.

Vista de las ruinas del templo romano Baelo Claudia, a orillas del Estrecho de Gibraltar (Wikimedia / Dominik Ulmer)


El valor del hallazgo, que incluye restos óseos, radica también en las posibles vías de investigación que se abren para resolver la incógnita de quién fue Julia Rufina y por qué llegó a ser tan importante. De momento, los arqueólogos tienen una hipótesis, a partir del nombre de la mujer. “Junia hace referencia a una importante diosa romana. De hecho, la escultura es un cuerpo en serie de esta diosa”, explica Prados. El apellido da más pistas, como abunda el arqueólogo: “Sabemos que es hija de un tal Marco y que Rufina es uno de los apellidos clásicos que las familias nobles de Cádiz usaron después de la conquista romana”. A partir de ahí, poco más se sabe de esta enigmática mujer.

Fuente: elpais.com | 24 de agosto de 2018

Hallan una misteriosa tumba de finales de la civilización minoica en Creta

Sarcófago intacto con la tapa en su lugar y numerosas vasijas con forma de estribo. Foto: Ministry of Culture and Sports, Greece

Un "suceso aleatorio" ha propiciado una excavación de emergencia en un olivar situado a unos 800 metros al noreste de Kentrí, en Yerápetra, en el sureste de Creta (Grecia), según acaba de informar en un comunicado el Ministerio de Cultura y Deporte de Grecia.
Un residente de la zona avisó al Eforato de Antigüedades de Lasithi sobre la presencia de un pozo de 1,20 metros de diámetro y de más de 2,5 metros de profundidad. La excavación arqueológica ha permitido descubrir una misteriosa tumba que, de acuerdo con la tipología de la cerámica hallada en su interior y otras estimaciones iniciales, se podría fechar aproximadamente entre el 1400 y el 1200 a.C., en el periodo tardío de la civilización minoica.

Una crátera minoica y otras vasijas junto al sarcófago intacto. Foto: Ministry of Culture and Sports, Greece.

La tumba de cámara está dividida en tres nichos excavados en la tierra. En el extremo sur había un sarcófago intacto con la tapa en su lugar y, en su interior, el esqueleto bien conservado de una persona adulta "en una postura muy contraída", según el comunicado.
También se han encontrado 14 vasijas con forma de estribo, conocidas como ánforas de falso cuello, una crátera y un cuenco, entre otras piezas. En el nicho más septentrional había un sarcófago sin tapa y dentro un esqueleto adulto deteriorado, además de otras vasijas. "Todos los jarrones están intactos, presentan una buena calidad artística y una excelente conservación", señala la nota.

Esqueleto bien conservado de una persona adulta "en una postura muy contraída". Foto: Ministry of Culture and Sports, Greece.

Foto:National Geographic| 23 de agosto de 2018

Descubren una nueva piscina y termas de época romana en Carmona (Sevilla)

Nueva piscina romana en Carmona / Ayto. Carmona

El servicio de Arqueología del Ayuntamiento y los alumnos del curso de verano de “Arqueología de campo” descubren nuevas estructuras en un complejo de piscinas y termas del siglo I así como restos de la Edad del Cobre y canalizaciones islámica.

El servicio de Arqueología del Ayuntamiento de Carmona, junto con los alumnos del curso de verano “Arqueología de campo” desarrollado por el centro “Olavide en Carmona” y la delegación municipal de Patrimonio, ha descubierto una nueva piscina romana en las excavaciones desarrolladas en la Plaza Julián Besteiro, en pleno centro histórico.

La nueva piscina se encuentra en perfecto estado y tiene la particularidad de que en su fondo, posiblemente tras perder su uso original, se había encajado un ánfora de vino procedente de la Galia.
En esta intervención se están exhumando numerosas estructuras romanas pertenecientes a unas termas públicas construidas en época de Augusto, hacia el cambio de era. Los alumnos han podido completar la excavación de algunas de las piscinas y de los espacios donde se realizaba el fuego cuando éstas eran de agua caliente. Entre las estructuras descubiertas destaca un muro semicircular que, a modo de ábside, cerraba uno de los laterales de uno de estos baños.

En la misma excavación, además de los restos romanos, los alumnos han podido excavar estructuras de otras épocas, como un depósito de trigo de la Edad del Cobre o canalizaciones de época islámica.
El curso Arqueología de campo ha estado organizado por el centro “Olavide en Carmona” y la Delegación de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Carmona, dentro del programa de cursos de verano ofertados por la Universidad Pablo de Olavide.

Durante un mes, los alumnos han recibido formación práctica sobre los distintos aspectos a los que debe enfrentarse un arqueólogo en los trabajos de campo. Las clases prácticas han sido reforzadas con sesiones teóricas donde se tratan diversas temáticas como el tratamiento de los materiales arqueológicos, la digitalización de la planimetría, la estratigrafía arqueológica o los requisitos administrativos necesarios para estas tareas.

Fuente: sevillaactualidad.com | 22 de agosto de 2018

Hallan restos de la Edad del Hierro en el castro de Alava (Asturias)

Rubén Montes, al frente de los trabajos en el castro. / DAMIÁN ARIENZA

De Salas a Miami. Ese será el periplo que realizarán varias muestras que un equipo de investigadores de la Universidad de Oviedo liderado por el gijonés Rubén Montes López acaba de recoger en el castro de Alava, en Salas, para someterlas allí a la prueba del Carbono 14 y poder datarlas con exactitud. Un nuevo paso para arrojar luz sobre un yacimiento hasta ahora inexplorado que aún depara grandes secretos y en el que han hallado restos en los que «todo apunta a que pertenecen a la Edad del Hierro», como explicó ayer el propio Montes, director de campo de los trabajos.
Todo comenzó con otro hallazgo casual por parte de los vecinos de la zona, allá por el siglo pasado: el de varias hachas de talón que «fueron convenientemente documentadas por Miguel Ángel de Blas y que, hoy en día, se encuentran en manos de particulares o en paradero desconocido».

El área de excavación del castro de Alava, en Salas.

Era el primer indicio de un poblado cuyos misterios tratan ahora de desentrañar las primeras excavaciones científicas en el castro, centradas en establecer el momento de fundación del poblado y el periodo durante el cual se mantuvo habitado, además de determinar los rasgos de sus moradores. Una campaña arqueológica que forma parte de la segunda fase del denominado Proyecto Beriso, patrocinado por la Fundación Valdés-Salas y con la colaboración de la Universidad y el CSIC.

Este ambicioso programa plurianual -bajo la dirección científica de De Blas y Ángel Villa- trata de rastrear la vinculación de aquellos pobladores con la extraordinaria actividad minera que se desplegó en el entorno, aunque, por el momento, los investigadores no han encontrado vestigios que apunten en esa dirección, pero sí «fragmentos de cerámica, restos domésticos, huesos de animales y una estructura que delimita una de las terrazas donde podría haber estado el poblado». Una tarea a la que, a los sondeos y catas tradicionales, han sumado sofisticadas técnicas de prospección auxiliados por arqueólogos llegados a Salas desde la universidad alemana de Marburgo.

Fuente: elcomercio.es | 23 de agosto de 2018