Los últimos hallazgos romanos de Las Regueras

Sondeo arqueológico en la villa de Andallón o San Martín. Abril 2018

…en el centro y al sitio de la heredad nombrada San Martín del I. de Biedes, se encuentran vestigios de una pobl. al parecer no pequeña y en donde los labradores encuentran con frecuencia cimientos de casas, acueductos, hosarios, monedas y otros objetos.
(Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar (1845-1850), Tomo IV, P. 311.)


Por Juan Muñíz, arqueólogo.

La noticia del descubrimiento de un segundo mosaico en la Villa romana de San Martín o Villa de Andayón eclipsó, como es lógico, el resto de hallazgos que se produjeron durante la excavación que realizó el equipo de Juan R. Muñiz en ese yacimiento el pasado abril. La información recabada en estas excavaciones ahondó en el conocimiento de la planta de la Villa, su material de construcción y sobre todo el programa decorativo de la edificación.

Los trabajos, que fueron financiados por el Ayuntamiento de Las Regueras con 2000 €, contaron con la autorización de la propiedad de la finca, cuya colaboración y facilidades mostradas deben reconocerse públicamente. Tanto la Alcaldesa de Las Regueras, Maribel Méndez, como el Concejal de Cultura, Miguel Suárez, se implicaron en el proyecto y nos mostraron su apoyo escuchando nuestras propuestas y visitando los trabajos.

En el plano científico fue el criterio seguido para la ubicación del sondeo lo que determinó el éxito de la campaña. La elección del lugar por parte de la dirección del proyecto y el excelente trabajo del equipo arqueológico demostraron el acierto del proyecto desde el primer día de excavación. Este criterio se sustentó en el análisis y estudio de los restos localizados en la campaña de 2013, a partir de los cuales se organizó la retícula de sondeos de 5x5 metros que divide, de forma virtual, el yacimiento. Esta red fue planteada durante los trabajos previos con la ayuda del topógrafo Luís García.

Como es público y notorio el yacimiento era conocido desde antiguo y las primeras excavaciones en el lugar se realizaron en 1958, como recordó Celso Díaz Fernández en el artículo publicado por La Nueva España el 9 de septiembre de 2017. Esos trabajos arqueológicos fueron de documentación de un descubrimiento accidental, pues ensanchando la carretera entre Andallón y La Estaca apareció el primer mosaico de esta Villa de San Martín. La fotografía de Celso Díaz y José Manuel González registrando el hallazgo forma parte de la historia de la arqueología de Asturias.

Tres años más tarde, en abril de 1961, se realizaron los segundos trabajos de excavación, cuya finalidad era la extracción del pavimento para llevarlo al Museo Arqueológico de Oviedo. De esos trabajos se conserva un expediente administrativo en el Archivo Histórico de Asturias con la sigla AHA_Diputacion:2614.91.1961. Dentro de la carpeta se guardan varias fotos con anotaciones manuales donde se ve el mosaico en su situación original y las paredes que delimitan esta y otras habitaciones. Las obras de extracción del mosaico las dirigió Francisco Jordá como parte de su cometido al frente del Servicio de Investigaciones Arqueológicas.

Fue en esas fotos donde la restauradora Marta Corrada reparó en la presencia de morteros parietales, cargas de pared, que se conservaban en la parte baja de los muros fotografiados. Esta observación se hizo tras el hallazgo en la campaña de 2013 de varios fragmentos de mortero que habían sido decorados con pintura. Esa campaña del otoño de 2013 acaba de ser recientemente publicada por el Servicio de Patrimonio Cultural de la Consejería de Educación y Cultura del Principado de Asturias en el libro Excavaciones en Asturias 2013-2016.

Aquella intervención de 2013 documentó la existencia de pintura mural que decoraba las paredes de dos salas que habían sido localizadas. Las planchas de morteros decorativos se encontraron caídas sobre los pavimentos de las habitaciones y eran las últimas capas de preparación de la pared y la superficie pictórica, es decir pertenecen al último momento de uso del edificio. La decoración identificada mostraba esquemas compositivos lineales de colores planos aplicados según la técnica del fresco y con posibles retoques al secco. Los modelos recuperados eran bandas rojas y granates sobre fondo blanco, bandas negras sobre fondos ocres, paneles ocres y granates, banda azul verdosa sobre fondo blanco y una gruesa línea ocre sobre ellas, posiblemente imitación marmórea, al igual que otro modelo de líneas sinuosas rojas sobre fondo blanco. Aquellos ejemplos de pintura podrían corresponderse con el III estilo pompeyano que consiste en un zócalo o parte baja de imitación marmórea y paneles medios y altos pintados de un color plano, blanco u ocre. Estos colores planos estarían delimitados por bandas o marcos, modulando los espacios de manera sencilla.

En esta campaña de 2018 se recuperaron fragmentos de pinturas parietales en el material revuelto de la ruina del edificio. Pero también se logró documentar la presencia de fragmentos en posición primaria, pegados a la pared, o desplomados sobre los pavimentos de las salas exploradas. Esto aumenta exponencialmente las posibilidades de recuperar el aspecto real que tenían estas habitaciones en el momento de su último uso. Para ello, deberían consolidarse y topografiarse estas planchas en la misma situación que se encuentran ahora. Posteriormente se procedería a levantar estas porciones de pared y colocarlas en soportes que ayudasen recrear el alzado del edificio arruinado. La medición topográfica ayudaría a encajar ese gran rompecabezas y sobre todo a facilitar un modelo digital sobre el que trabajar. Ese volteo del material desplomado va a permitirnos ver el modelo real, las formas pintadas, los colores usados…. y otras características de la decoración de la Villa.
Creo que estamos ante una gran oportunidad para recuperar una gran construcción de la época romana que contaba con una importante riqueza artística en su decoración interior, con pinturas decoradas al gusto de la época y al menos dos mosaicos en sus salas principales. La excavación en área de esta villa nos aportará más información del propio edificio, pero también del tipo de persona que fue el propietario de la Villa y la relación de su presencia con el medio entorno más inmediato. Sin duda la adecuación del terreno y la localización de las dependencias destinadas al trabajo o la vivienda de las personas que trabajaban para el propietario de esta lujosa Villa serán otras buenas aportaciones al conocimiento del modelo de romanización de Asturias.

Fuente: lavozdeltrubia.es | 22 de agosto de 2018

Descubierta la primera humana fruto del sexo entre dos especies de homínidos distintas

Richard Roberts, Vladimir Ulianov y Maxim Kozlikin en la cueva de Denisova donde se encontraron los restos de la joven híbrida IAET SB RAS, SERGEI ZELENSKY

Hace más de 50.000 años, una mujer neandertal y un hombre denisovano tuvieron sexo y unos meses después ella dio a luz a una niña. Muchos siglos más tarde, en una cueva siberiana junto a las montañas de Altái, se encontraron los huesos que dejó aquella mujer híbrida, que tendría unos 13 años cuando murió. Desde hace casi una década se sabe que neandertales, denisovanos y humanos modernos tuvieron descendencia en algunas circunstancias, pero nunca se había encontrado a un hijo de una pareja mixta.
Hoy, la revista Nature publica el genoma del primero de estos humanos. Un equipo liderado por Svante Pääbo (izquierda) y Viviane Slon, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig (Alemania), analizó el ADN extraído de un fragmento de hueso de la joven y concluyó que la madre era neandertal y el padre denisovano. La primera vincula a la adolescente con el linaje de una especie muy conocida, a la que se atribuyen las primeras expresiones artísticas conocidas y que dejaron sus huesos y herramientas por toda Europa. Su padre la convierte en la descendiente de un grupo mucho más misterioso, conocido sólo a partir de los análisis genéticos de pequeños fragmentos de hueso encontrados únicamente en la cueva rusa de Denisova.
Los genomas de las dos especies, secuenciados también por Pääbo y sus colaboradores, indican que se separaron hace más de 390.000 años. Sin embargo, siguieron copulando y procreando de forma puntual en los territorios donde ambas especies compartían frontera. “Aunque todavía no conocemos la anatomía de los denisovanos [solo se han encontrado fragmentos de huesos y dientes], yo creo que, aunque no serían iguales, anatómicamente no serían muy diferentes”, explica Juan Luis Arsuaga (derecha), codirector de Atapuerca. “Los denisovanos serían algo así como la versión asiática de los neandertales”, añade.

Desde que los análisis genéticos permitieron reconstruir la vida sexual de los humanos ancestrales, se ha comprobado que existieron relaciones ocasionales entre las especies que compartieron el mundo hace decenas de miles de años. El genoma de Denisova 11 o Denny, como se ha bautizado a la joven, muestra que la relación de sus progenitores no era el primer cruce entre especies de su familia. El padre también tenía neandertales entre sus antepasados.

Fragmento del hueso utilizado durante el estudio visto en distintas perspectivas / AFP

Las relaciones no solo sucedieron entre estas dos especies tan cercanas. Los humanos modernos tuvieron sexo con neandertales en repetidas ocasiones desde hace al menos 100.000 años y hoy, todos los habitantes del planeta, salvo los subsaharianos, tenemos en nuestro genoma ADN de aquella especie extinguida. Lo mismo sucede con los denisovanos. Aunque hace tiempo que se extinguieron, dejaron parte de sus genes entre asiáticos y oceánicos, y tienen también en su genoma rastros de fornicación con una especie arcaica de humanos que se separó de la línea evolutiva humana hace más de un millón de años.

Localización de neandertales (azules), denisovanos (rojos) y primeros humanos modernos (amarillos) datados en unos 40.000 años o antes. / S. Pääbo et al./Nature


Arsuaga trata de imaginar las circunstancias en las que se podían producir aquellas relaciones entre especies y recuerda lo que hacen otros mamíferos. “Que lobos y chacales o dos especies de osos intercambien genes es relativamente frecuente en las fronteras de los territorios que ocupan”, apunta. Pero estos animales no suelen fusionar sus grupos. “Yo no creo que un grupo de neandertales y uno de denisovanos se uniese para formar un solo grupo y ahí se diesen estos cruces”, explica el paleoantropólogo. Más bien se trataría de individuos aislados, excluidos del grupo y que no tienen acceso a hembras de su especie. “Un lobo marginal en California o uno joven pueden reproducirse con una hembra de coyote que encuentren disponible”, afirma.

La investigadora del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, Vivian Slon, autora principal del estudio


La posible relación entre aquel denisovano marginado y una neandertal que venía del oeste quedó reflejada en la niña de Denisova, algo que, pese a que se supiese que ambas especies habían tenido crías, resulta sorprendente.

“Nunca pensé que tendríamos tanta suerte como para encontrar a un descendiente directo de los dos grupos”, asegura Slon. Pääbo también considera improbable el hallazgo y piensa que, aunque “quizá no tuvieron muchas oportunidades para encontrarse, cuando lo hicieron, debieron haber copulado frecuentemente, mucho más de lo que se pensaba hasta ahora”.

Carles Lalueza Fox (derecha), investigador del Instituto de Biología Evolutiva de Barcelona, también ve “realmente sorprendente” que se haya encontrado un híbrido de primera generación. “Esto podría sugerir que los cruzamientos eran frecuentes, pero no lo sabemos, en parte porque todos los denisovanos proceden de la misma cueva”, plantea. Aunque puntualiza que “lo que sería realmente revolucionario es encontrar otro denisovano en otro sitio, porque quizá estemos estudiando una población marginal”.
Las incógnitas en torno a aquella etapa de la humanidad, cuando los humanos aún no habían impuesto su ley y al menos tres especies tremendamente inteligentes compartían planeta y flujos, son abundantes. No obstante, trabajos como el que se publica hoy son una muestra de que la ciencia puede abrir ventanas inesperadas al pasado. En 2006, el investigador de la Universidad de Chicago, Bruce Lahn, propuso que neandertales y humanos habían intercambiado genes hace unos 40.000 años. Según contó entonces a EL PAÍS, las revistas Science y Nature rechazaron publicar el trabajo porque consideraban que ese cruce era imposible. En solo una década, aquella visión sobre el sexo en el Pleistoceno y sus consecuencias ha quedado patas arriba.

Fuente: elpais.com | SINC | 22 de agosto de 2018

Descubren en la Villa Romana de Salar (Granada) su tercera Venus

Comenzar la semana con un hallazgo importante es más que motivador para un equipo de arqueólogos y estudiantes de Historia y Arqueología, como los que trabajan este mes en la tercera campaña arqueológica de la Villa Romana de Salar, posible gracias al acuerdo entre Ayuntamiento y Universidad de Granada. Eso es lo que les ocurrió ayer a estos expertos, que trabajan en el peristilo -es decir, el patio central- y las estancias cercanas de la parte urbana de esta villa, donde el objetivo principal era en esta ocasión sacar los mosaicos de caza que ya dejó ver el yacimiento en su excavación del año pasado. Pero, además de las teselas de estos, ha salido a la luz una escultura relevante y que reafirma la importancia de estos restos: una Venus -la tercera hallada en la zona desde que comenzaron las excavaciones en 2012- y esta vez de mayor tamaño y en un estado de conservación buenísimo.


«Estamos con el pulso acelerado aún. Ha sido una sorpresa, no esperábamos encontrarla en unas estancias como estas», explica a IDEAL Julio Román, el coordinador de la campaña arqueológica. Tumbada completamente debajo del relleno de tierra aparecía en bastante buen estado esta pieza escultórica de entre 50 y 60 centímetros, una nueva 'joya' que reafirma la relevancia de este importante enclave entre los siglos I y V d.C. «Siempre esperas que en una villa de esta calidad puedan aparecer, pero en este contexto, en estas estancias que estamos ahora excavando, no lo imaginábamos», comenta Román nada más salir la primera parte de la pieza. «No está 'in situ', ha salido bastante alta, pero está prácticamente entera y es algo más grande de las que tenemos hasta ahora. Además, conserva la cabeza», detalla, aclarando que las encontradas en 2012 y 2013 no la tenían.

Que se quede en Salar

Pero el hallazgo de la Venus no ha sido el único importante de la jornada, porque los arqueólogos han encontrado también, caído en el suelo, un panel de pintura mural «colorido y precioso», califican, esperanzados en que «lo que ha pasado hoy sea la norma». Según indica Román, la Venus ahora se incluirá en inventario y los restauradores se encargarán de darle los tratamientos de conservación que merece. «A partir de ahí la intención del Ayuntamiento es negociar con el Museo Arqueológico de Granada que la pieza se quede en depósito en Salar. Una vez que se van, es más difícil que vuelvan», aseguran desde el equipo de la excavación, junto a los que está el alcalde, Armando Moya, especialmente emocionado por lo que sigue revelando la villa romana de su pueblo. «Hoy -por ayer- no nos vamos de aquí hasta que esto no salga por completo», decían los arqueólogos, que ya comparan a la villa salareña con otras de la importancia de La Olmeda, en Palencia.

Objeto de estudio

Todo lo que se encontró entre 2011 y 2013 se llevó al museo arqueológico provincial, pero lo que ha salido desde 2016 se ha quedado en depósito municipal porque está siendo objeto de estudio. «Y por eso esperamos que con esta Venus pase lo mismo», recalcan, reiterando que este elemento reafirma que se está ante una villa de calidad excepcional por su arquitectura y decoración. «No hay duda; es la villa de un 'dominus' -un aristócrata- con mucho dinero. Hay pocas villas en Andalucía y ninguna en Granada donde aparezcan tal cantidad de esculturas», afirma Román. «Llevamos tres, mucho para lo poco excavado, que es apenas un 20% de 'pars urbana'», continúa este arqueólogo, que cree que «las perspectivas de la villa son muy buenas» por la importancia de los hallazgos localizados y la interpretación que éstos pueden ofrecer sobre la importancia histórica que en aquel momento pudo tener el municipio salareño.


Con el Proyecto General de Investigación próximo a su aprobación por parte de la Dirección General de Bienes Culturales de la Junta, el consistorio cree que es fundamental que las administraciones ayuden al municipio a sacar esto adelante. «Tocaremos todas las puertas para lograr el apoyo y la financiación de las diferentes administraciones; su respaldo es fundamental para que la villa descubra todo su potencia», concluye el alcalde de Salar, Armando Moya.

Fuente: Noelia Jiménez | Ideal, 21 de agosto de 2018
Fotos por gentileza de Ideal

Descubren un misterioso mural en Vichama (Perú) con relieves de unos 3.800 años de antigüedad

Un nuevo muro con relieves de unos 3.800 años de antigüedad fue descubierto en las ruinas de Vichama, una de las ciudades de la civilización Caral, considerada la más antigua de América, anunció hoy la arqueóloga Ruth Shady, directora de las excavaciones y descubridora de esta cultura. La escena del muro presenta cuatro cabezas humanas de ojos cerrados, una al lado de la otra, y dos serpientes que se desplazan entre ellas hasta desembocar en una quinta cabeza no humana que representaría una semilla antropomórfica, de la que salen cinco varillas verticales hincadas en la tierra.

Estos relieves simbolizarían la fertilización de la tierra, pues la serpientes representan a una deidad vinculada al agua que se filtra en la tierra y hace germinar a la semilla, según la hipótesis de Shady. Asimismo, marcarían el final de un período de sequía y hambruna que atravesó esta sociedad y que plasmó en los relieves de otros muros descubiertos anteriormente en la misma ciudad, donde se pueden apreciar figuras humanas raquíticas.


Este nuevo descubrimiento refuerza el planteamiento de plasmar en la memoria colectiva las dificultades que afrontó la sociedad debido al cambio climático y a la escasez del agua, que causó fuertes afectaciones a la productividad agrícola. El muro, hecho de adobe, se encuentra en uno de los edificios de Vichama, la ciudad pesquera de Caral, la civilización más antigua de América conocida hasta ahora, surgida hace unos 5.000 años en el valle de Supe, a unos 180 kilómetros al norte de Lima.


Se ubica en la antesala del salón ceremonial, principal ambiente de este edificio público cuya orientación fue construida hacia los campos de cultivo del valle de Huaura. La construcción llegó a alcanzar un área de 874 metros cuadrados y fue remodelada continuamente con recintos de ventanas escalonadas y una plaza circular hundida, que fue enterrada.


Las excavaciones en Vichama comenzaron en 2007 y están a cargo de la Zona Arqueológica Caral (ZAC), que ha desenterrado 22 edificios en un espacio de 25 hectáreas que fueron erigidos entre los años 1800 y 1500 antes de Cristo. Los nuevos relieves fueron desvelados en el marco del undécimo aniversario de los trabajos en Vichama cuyas celebraciones serán el 31 de agosto y el 1 de septiembre.




La civilización Caral se desarrolló en los valles cercanos a Lima de manera coetánea a otras grandes culturas antiguas como Mesopotamia, Egipto, China y Tiahuanaco, y su descubrimiento cambió el paradigma de la conformación de las grandes civilizaciones del Antiguo Perú.


Fuente: EFE | La Vanguardia, 17 de agosto de 2018

El mapa perdido de Lucus Asturum

El yacimiento de tiempos romanos de Lucus Asturum, en las proximidades de la localidad actual de Lugo de Llanera (Asturias), "esconde una muralla de dos metros de espesor, de mampostería y el mortero empleado es similar al cemento".

Estos son algunos de los datos de la memoria de la excavación de 1927, un documento que se perdió, pero del que se tiene constancia gracias a la prensa de la época. LA NUEVA ESPAÑA ha tenido acceso a la documentación de esta excavación y al mapa de situación de la muralla del antiguo poblamiento romano de Lucus Asturum. Una zona próxima al lugar donde se volverá a excavar este otoño en busca de los vestigios de este enclave romano, en el enlace de las vías romanas de Asturias.
En el verano de 1927, bajo la dirección de José Cuesta, por entonces deán de la Catedral de Oviedo, el equipo de excavación formado por Constantino Cabal, escritor y periodista, y José María Fernández, licenciado en ciencias y ayudante de montes, acudió a las fincas de Lugo de Llanera en busca de los restos perdidos de este enclave romano. Eran otros tiempos y los medios eran más rudimentarios, pero sus hallazgos no fueron pocos, tal como revela una publicación de 1928 en el diario "Región", firmada por el periodista que participó en la excavación.

"Se encontraron cimientos de varias edificaciones y, entre los restos de muros derruidos, se hallaron restos de cerámica". Así arranca el relato de aquella excavación en la que "abrieron zanjas donde había indicaciones de construcciones antiguas". Al lado del llamado "camino de la Piedra de Lugo", aquellos investigadores localizaron la muralla. "Se encontró un cimiento de un muro que por sus dimensiones y sistema de construcción creemos que es una muralla empleada para guarda y defensa de las ciudades", reza el texto. A renglón seguido detallan sus medidas y tipo de construcción: dos metros de espesor y un mortero similar al cemento.

Lápida de Lugo de Llanera dedicada a los Lares Viales

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"Esta muralla como el resto de cimentaciones que hemos encontrado, están a una profundidad que nunca es superior a cincuenta centímetros", explica Cuesta en este relato de la excavación. Otro de los grandes hallazgos de aquella campaña es la presencia, junto a la muralla, de "una complicada red de cimientos de edificios". En esta zona localizaron un pavimento de piezas de base rómbica que con una superficie de 150 metros cuadrados.

En los trabajos de 1927 también localizaron restos humanos. En concreto, un sarcófago de piedra con un esqueleto, junto a otros restos humanos. Los investigadores concluyeron entonces que "allí hubo una necrópolis que ocupa las fincas próximas".

La búsqueda de los restos del enclave romano de Lucus Asturum no terminó con esta excavación. Sus responsables ya apuntaban entonces a la necesidad de seguir trabajando en la zona. "Esto es un simple tanteo", apuntaron. Todos sus hallazgos están en el Museo Arqueológico de Asturias.
Casi un siglo después de esta excavación, se retoman los trabajos en la finca de La Castañera, una zona próxima. "Se apuesta por este espacio de acuerdo a los resultados obtenidos con el georradar", explica Esperanza Martín, la arqueóloga encargada de los trabajo en Llanera.

El mapa que acompaña a estas líneas es una reconstrucción del "croquis" que elaboró José María Fernández Rodríguez, uno de los miembros de la excavación. Él fue el encargado de ilustrar los hallazgos de Lucus Asturum. Sus hijos, en especial Joaquín María Fernández, han sido los encargados, en los últimos años, de recopilar los documentos relativos a esta excavación.

Fuente: lne.es | 18 de agosto de 2018

La extraordinaria cabeza de una estatua ecuestre romana que fue hallada en Alemania

La cabeza, de unos 2.000 años de antigüedad, preparada para ser expuesta de forma permanente en el museo del Fuerte Romano de Saalburg, cerca de Bad Homburg, en una fotografía del 17 de agosto de 2018. El hallazgo de la cabeza escultórica fue una sensación arqueológica en 2009, pero ha sido objeto de litigio durante varios años. Foto: Arne Dedert / picture-alliance / dpa / AP Images / Gtres

La impresionante cabeza de caballo de bronce dorado del Imperio romano, hallada en 2009 en Waldgirmes, al norte de Frankfurt am Main (Alemania), ha sido exhaustivamente restaurada y, a partir del 19 de agosto, se mostrará al público de forma permanente en el Saalburgmuseum, el museo del Fuerte Romano de Saalburg, hoy un parque arqueológico, pero hace casi 2.000 años era un asentamiento militar romano en la frontera entre el Imperio romano y los territorios germánicos tribales.

La cabeza de caballo escultórica antes de su restauración. Photo: © DPA

La cabeza escultórica de caballo es de tamaño natural, de 55 centímetros de longitud, y perteneció a una estatua ecuestre de bronce dorado que probablemente representaba a un emperador (¿Augusto?). La pieza fue descubierta en 2009 por un equipo del Instituto Arqueológico Alemán (DAI) en un terreno de propiedad privada: un tribunal alemán recientemente obligó a las autoridades a pagar 773.000 euros al agricultor, es decir, la mitad del valor estimado de la pieza.
El hallazgo de la cabeza escultórica fue una sensación arqueológica, pero más importante aún ha sido la investigación del Instituto Arqueológico Alemán en el asentamiento romano de Lahnau-Waldgirmes, cerca de Wetzlar, pues "ha arrojado unos resultados sorprendentes y únicos", informaba el DAI en un comunicado el pasado 8 de agosto.

La restauradora Angelika Ulbrich posa junto a la imponente cabeza escultórica de Waldgirmes. El arnés del caballo está ricamente decorado con varias figuras contenidas en círculos: en los medallones laterales aparece el busto de la diosa Victoria y en el medallón ovalado central aparece la imagen de Marte, el dios de la guerra, descansando sobre una roca, entre otros elementos decorativos. Foto: Arne Dedert / picture-alliance / dpa / AP Images / Gtres.

Los arqueólogos han encontrado los restos de un antiguo foro y estructuras de edificios residenciales romanos, pero también nativos, unos vestigios que demuestran que los romanos convivieron con los bárbaros y comerciaron con ellos, tal y como afirmaron los historiadores Tácito y Dion Casio, y esa convivencia pacífica se interrumpió después de la catastrófica derrota romana en la batalla del bosque de Teutoburgo, en el año 9 d.C., aunque en el asentamiento romano de Waldgirmes "No hay signos de que se hubiera librado una batalla o perpetrado una matanza, sino que fue evacuado pacíficamente en el año 16 d.C., cuando las fuerzas romanas recibieron la orden de abandonar el territorio que tenían al norte y al este del Rin", explica Gabriele Rasbach, la principal investigadora del sitio arqueológico, en un artículo sobre el mismo tema publicado por Andrew Curry en la edición internacional de National Geographic.

La cabeza escultórica de caballo es de tamaño natural, de 55 centímetros de longitud, y perteneció a una estatua ecuestre de bronce dorado. Foto: Arne Dedert / picture-alliance / dpa / AP Images / Gtres.

Una vez abandonado el sitio, continúa Rasbach, "las estatuas probablemente fueron destrozadas de forma deliberada y recicladas, por su contenido metálico, por las tribus germánicas, pues se han hallado 160 fragmentos de bronce, principalmente pequeñas esquirlas, diseminados por toda la antigua ciudad". De hecho, la cabeza equina, con su atuendo ricamente decorado, fue excavada en el interior de un pozo junto a otras piezas y desechos de la época: un gran barril cortado, piedras de molino, un yugo de buey... "El lado izquierdo de la cabeza está muy dañado; las huellas de los golpes que consiguieron destruir la estatua son claramente visibles", destaca el comunicado del DAI. La cabeza escultórica tenía valor metálico y si fue lanzada deliberadamente a un pozo puede que fuera como parte de un ritual. El público podrá contemplarla por primera vez a partir del domingo 19.

Fuente: National Geographic | 18 de agosto de 2018